Para que las organizaciones funcionen bien sus diseños no pueden quedarse estáticos — Luis Socconini
Resumen
La
calidad educativa en los centros escolares representa una preocupación central
para la sociedad y las autoridades educativas. Tras identificar los patrones
que afectan el trabajo docente en preescolar, se propone que las comunidades de
aprendizaje pueden generar cambios significativos en estos centros educativos.
El maestro continúa siendo el elemento integrador que maximiza el beneficio del
alumnado, sin embargo, la práctica docente actual se basa en conceptos del
trabajo industrial que fragmentan los procesos educativos. Este modelo
organizacional, sin cambios desde el siglo XVII, resulta contraproducente para
el trabajo de conocimiento que implica la docencia. La investigación parte del
reconocimiento de que toda conducta organizacional depende de con quién se está
interactuando y de los puntos de vista de quienes la califican, por tanto, los
problemas organizacionales no son problemas psicológicos individuales, sino
sociales, valorados por las personas que intervienen en la situación. Se
analizaron las condiciones laborales de 35 docentes de preescolar en escuelas
públicas y privadas de Irapuato mediante entrevistas cualitativas,
identificando parámetros clave como la disponibilidad de material didáctico, la
capacitación docente, las relaciones interpersonales y la comunicación. Se
propone rediseñar la estructura organizacional del preescolar mediante
comunidades de aprendizaje colaborativas que, como interdisciplina, participen
en la solución de estos problemas mediante el análisis y la intervención en las
interacciones establecidas, favoreciendo una educación para todos con mejores
posibilidades y oportunidades para aprender.
Palabras
clave: organización escolar, comunidades de aprendizaje,
desarrollo profesional docente, educación preescolar, valoración social
Abstract
Educational quality in schools represents a central
concern for society and educational authorities. After identifying the patterns
that affect preschool teachers’ work, it is proposed that learning communities
can generate significant changes within these educational centers. The teacher
remains the integrating element that maximizes student benefit; however,
current teaching practice is based on concepts derived from industrial labor
models that fragment educational processes. This organizational model, unchanged
since the seventeenth century, is counterproductive for the knowledge-based
work inherent to teaching.
This study starts from the recognition that all
organizational behavior depends on whom one is interacting with and on the
perspectives of those who evaluate such behavior; therefore, organizational
problems are not individual psychological issues, but social ones, assessed by
the people involved in the situation. The working conditions of 35 preschool
teachers from public and private schools in Irapuato were analyzed through
qualitative interviews, identifying key parameters such as the availability of
instructional materials, teacher training, interpersonal relationships, and
communication.
It is proposed to redesign the organizational
structure of preschool education through collaborative learning communities
which, as interdisciplinary entities, participate in solving these problems by
analyzing and intervening in the established interactions, thereby fostering an
education for all with greater possibilities and opportunities for learning.
Keywords:
school organization, learning communities, teacher professional development,
preschool education, social evaluation
Introducción
El
maestro frente al grupo representa el elemento integrador fundamental que
permite combinar diversos factores para maximizar el aprendizaje del alumnado.
Como señala Flores (2010), el docente es quien implementa, ejecuta y evalúa las
iniciativas educativas en el aula. Sin embargo, toda práctica educativa tiene
carácter valorativo, donde lo pedagógico se encuentra en la conducta individual
del maestro manifestada a partir de la interacción social en el entorno al que
pertenece; es decir, el docente es la representación de prácticas sociales (Del
Río-Galván, 2025).
Esta
dimensión psicológica y social está inmersa en toda problemática educativa, la
cual no existe per se, sino que reside en un acto de valoración que solo tiene
sentido en términos del contexto social en que tiene lugar (Díaz Gómez y
González Rey, 2005; Del Río-Galván, 2025). Por tanto, cuando se habla de un
problema en el trabajo docente, no se considera únicamente un problema técnico
o pedagógico, sino uno social, valorado por las personas que intervienen en la
situación: directivos, colegas, padres de familia y los propios maestros
(Ribes, 2009).
La
estructura organizacional como problema social
La
práctica docente actual se fundamenta en conceptos y supuestos relacionados con
el trabajo industrial (Flores, 2010), donde la estructura funcional por
departamentos fragmenta los procesos organizacionales. Los procesos se dividen
en áreas y estas en tareas individuales. Para que fluya el trabajo, se
implementan procedimientos administrativos e indicadores para medir y controlar
el progreso, con el único propósito de manejar la transferencia de trabajo de
un área a otra, bajo el supuesto de que "si cada trabajador hace lo que le
corresponde, el resultado será el esperado" (Flores, 2010, p. 25).
Sin
embargo, estos procedimientos no solo reducen la efectividad organizacional
—generando mayor tiempo de procesamiento y rigidez en las tareas— sino que
además aíslan los procesos educativos del estudiante, quien es el beneficiario
final de la transmisión del conocimiento. Esta concepción del trabajo se da por
hecha y no se considera que pueda hacerse de otra forma.
El
modelo organizacional utilizado en las escuelas no ha cambiado esencialmente
desde el siglo XVII. A pesar de los esfuerzos repetidos para crear cambios
significativos en las instituciones educativas, las escuelas actuales se siguen
pareciendo a las de antaño (Bascia y Hargreaves, 2000). Su estructura
organizacional está diseñada para realizar trabajo industrial y no trabajo de
conocimiento, que es la práctica docente. La organización diseñada para
realizar trabajo industrial tiene efectos contrarios al tratar de realizar
trabajo de conocimiento (Flores, 2010).
Flores
(2010, p. 27) define el trabajo de conocimiento como "aquel que requiere
que una persona recabe, procese, modifique y organice información para generar
soluciones diferentes a problemas específicos que se presentan en un contexto
dado". Esta definición se alinea perfectamente con lo que Del Río-Galván
(2025) plantea respecto a la psicología aplicada: la necesidad de analizar las
interacciones de las personas que se establecen en un lugar, momento y espacio
determinados para atender la diversidad y dificultades en el ambiente.
Preguntas
centrales y problemática educativa
Surgen
entonces preguntas fundamentales: ¿Se puede diseñar una organización que
favorezca el trabajo de conocimiento? ¿Cómo se puede mejorar lo que ya se está
haciendo? ¿Cómo modificar la estructura organizacional para facilitar el
trabajo del maestro?
La
educación escolar enfrenta numerosos problemas en el contexto actual cambiante:
- El alto crecimiento de la población
escolar con la consecuente disminución del nivel académico de los
estudiantes
- Capacitación deficiente de los profesores
- Rigidez curricular
- Deficiente comunicación entre los
profesores, los padres y de estos con la administración
- Tecnología inadecuada para la gestión
escolar y para el proceso de enseñanza-aprendizaje
Fullan
y Stiegelbauer (1997) junto con Zederayko y Ward (1999) coinciden en un
principio fundamental: el cambio educativo depende de aquello que los
profesores hagan o piensen. En primer lugar, realizar el futuro implica
desechar el pasado, desembarazarse de lo que ya no es productivo, de lo que se
ha envejecido, de lo obsoleto. Es necesario salirse de la estructura industrial
y desechar lo innecesario.
Swieringa
y Wierdsma (1995) plantean que en una organización que aprende, los procesos de
aprendizaje están orientados a la resolución de problemas; dichos procesos se
inician y controlan a partir de problemas ya existentes o previstos. En este
tipo de organizaciones, los problemas son considerados como interesantes
indicadores de cambio y, por ende, de procesos de aprendizaje necesarios.
Objetivos
desde la perspectiva de la valoración social
Siguiendo
la propuesta de Del Río-Galván (2025) sobre valoración social, los objetivos
del presente artículo son:
- Describir la valoración social
encaminada a reconocer problemas organizacionales como problemas sociales
que se generan en el ambiente escolar de preescolar
- Plantear que diversas disciplinas
participen de manera interdisciplinar en la solución de aquellos
problemas, a través del análisis y la intervención en las interacciones de
las personas que se establecen en un lugar, momento y espacio determinados
- Atender la diversidad y dificultades
en el ambiente de trabajo docente y así favorecer una educación para
todos, con mejores posibilidades y oportunidades para enseñar y aprender
Como
señala Del Río-Galván (2025), posterior a la detección de la problemática, es
adecuado buscar una vía de solución. Es ahí donde se plantea que la gestión
organizacional aplicada, como interdisciplina, mediante la implementación de
comunidades de aprendizaje, sea una opción para cambiar elementos del ambiente
y las conductas organizacionales que afectan al maestro.
Desarrollo
La
disciplina psicológica plantea que el comportamiento humano no puede entenderse
de manera aislada, porque distingue una doble dimensión: una relacionada con
las prácticas individuales que están determinadas por condiciones de tiempo y
espacio por una persona en particular, y otra establecida por las prácticas
sociales definidas por las circunstancias históricas, culturales, sociales,
etcétera (Del Río-Galván, 2025).
En
este sentido, el comportamiento de los sujetos forma parte de un sistema de
interacciones que tienen sentido dentro de una sociedad; es decir, está
conformado por sistemas compartidos de significados, construidos socialmente;
no es aislado ni independiente (Moscovici, 1984). Por lo tanto, la valoración
del comportamiento se deriva del intercambio social.
Toda
práctica psicológica implica juicios de valor, donde lo psicológico se
manifiesta en cada ser humano de forma única. La dimensión psicológica se
encuentra inmersa en toda problemática social y no se da por sí misma, ya que
reside en un acto de valoración que solo tiene sentido en términos del contexto
social en que tiene lugar (Díaz Gómez y González Rey, 2005).
Como
establece Del Río-Galván (2025), en este tenor, la valoración del problema
social dependerá de a quién afecte y quién lo dimensione. No es un hecho que
está ahí como objeto palpable en la realidad, o como algo determinado por su
existencia, se requiere de los participantes que forman parte del contexto para
que estos realicen una valoración.
Aplicación al contexto organizacional educativo
Dentro
del contexto de la gestión organizacional aplicada, la valoración social
requiere del reconocimiento previo de que toda conducta laboral depende de con
quién se esté interactuando y de los puntos de vista de los sujetos que la
estén calificando. Por tanto, cuando se habla de un problema organizacional en
el trabajo docente, no se considera un problema técnico aislado, sino uno
social, sopesado por las personas que intervienen en la situación (Ribes,
2009).
Del
Río-Galván (2025) señala que posterior al análisis de un problema definido y
validado socialmente surge una aplicación de los conceptos que, de forma
interdisciplinar, brindan herramientas que contribuyen a solucionarlos en el
aspecto individual, sin perder de vista el ámbito colectivo en el que se dan.
Esta misma lógica se aplica a los problemas organizacionales: posterior a su
identificación mediante valoración social, se debe buscar una solución
interdisciplinar que considere tanto al maestro individual como al colectivo
docente y la estructura organizacional en su conjunto.
Problemas
organizacionales como problemas sociales en el preescolar
Del
Río-Galván (2025) analiza la conducta disruptiva en el aula de preescolar como
una problemática social abordada desde diversas disciplinas del conocimiento.
Define la conducta disruptiva como aquel comportamiento que no resulta
socialmente adaptativo porque dificulta la conducta requerida por el contexto
social. De manera análoga, las dificultades organizacionales en el trabajo
docente pueden entenderse como comportamientos o condiciones institucionales
que no resultan adaptativos porque dificultan el trabajo de conocimiento
requerido por el contexto educativo.
Así
como en el aula escolar la conducta disruptiva impacta en la labor del
educador, las relaciones personales, la dinámica del grupo y afecta el
aprendizaje de todos (Herruzo y Luciano, 2001; Del Río-Galván, 2025), en el
ambiente organizacional, los problemas de comunicación, la falta de recursos o
la capacitación insuficiente impactan en la labor del educador, las relaciones
profesionales, la dinámica institucional y afectan la enseñanza para todos.
Del
Río-Galván (2025) señala que, en los últimos años, la conducta disruptiva se ha
convertido en una situación preocupante para el sistema educativo, ya que los
maestros invierten entre el 10% y el 20% del tiempo en poner orden en el grupo,
perjudicando el ambiente áulico y dificultando el desarrollo exitoso del
proceso enseñanza-aprendizaje (Cedeño et al., 2021). De manera similar, los
problemas organizacionales obligan a los maestros a invertir tiempo
significativo en lidiar con carencias de material, deficiencias de comunicación
o falta de capacitación, tiempo que debería dedicarse al trabajo pedagógico
sustantivo.
Elementos
del entorno organizacional a analizar
Desde
una teoría del comportamiento organizacional, inspirada en el enfoque que Del
Río-Galván (2025) aplica a la conducta disruptiva, los problemas en el trabajo
docente se deben analizar identificando los elementos del entorno educativo
donde se llevan a cabo las situaciones que propician o dificultan el trabajo
del maestro. Para lo cual se deben destacar:
a)
Recursos físicos y humanos: material didáctico, instalaciones, personal de
apoyo, tecnología educativa b) Interacciones: docente-directivo,
docente-docente, docente-padre de familia, docente-material c) Situaciones
organizacionales: formas de organización del trabajo institucional, sistemas de
comunicación, procesos de capacitación, gestión de recursos, toma de decisiones
Del
Río-Galván (2025) plantea que, desde una perspectiva psicológica del
comportamiento, la conducta disruptiva se identifica como un problema social
donde la psicología de forma interdisciplinar interviene al determinar los
factores ambientales y sociales donde se manifiesta la conducta, lo que permite
descubrir las causas y consecuencias que la mantienen, comprenderla y
establecer objetivos específicos para su tratamiento. Esta misma lógica
interdisciplinar se aplica en esta investigación: los problemas organizacionales
se identifican como problemas sociales donde la gestión organizacional, la
psicología del trabajo y la pedagogía intervienen al determinar los factores
ambientales y sociales del contexto laboral docente.
Marco
legal y educación inclusiva en preescolar
Del
Río-Galván (2025) establece que en la propuesta de valoración social de la
conducta disruptiva se requiere conocer las disposiciones legales, generales y
particulares, que otorgan facultades y obligaciones sobre las cuales una
persona o una institución pueden actuar ante este tipo de problemáticas, además
de señalar los límites para determinar en qué circunstancias la conducta puede
ser un problema social, o no, dentro del contexto escolar.
Este
mismo principio se aplica a la valoración de problemas organizacionales: es
necesario conocer el marco legal que establece los derechos y obligaciones de
los docentes, así como las condiciones laborales y profesionales que deben
garantizarse para un ejercicio efectivo de la docencia.
La
Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), emitida por la
Organización de las Naciones Unidas, establece que toda persona tiene derecho a
recibir educación, la cual tendrá por objeto el pleno desarrollo de la
personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos
(Del Río-Galván, 2025). Este derecho no puede ejercerse plenamente si los
docentes no cuentan con las condiciones organizacionales adecuadas para enseñar
efectivamente.
La
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (Cámara de Diputados del
H. Congreso de la Unión, 2019) indica que todo individuo tiene derecho a
recibir educación, la cual será obligatoria, universal, inclusiva, pública,
gratuita y laica, y debe desarrollar todas las facultades del ser humano. El
actual plan de estudios, con el enfoque de la Nueva Escuela Mexicana (NEM),
garantiza el derecho a la educación desde el nivel inicial hasta el superior, y
tiene como objetivo promover el aprendizaje por excelencia, inclusivo,
pluricultural, colaborativo y equitativo (SEP, 2019, citado en Del Río-Galván,
2025).
Educación inclusiva y condiciones laborales docentes
Del
Río-Galván (2025) señala que la educación preescolar reconoce la diversidad de
alumnos que existen en el país, y el sistema educativo hace efectivo este
derecho al ofrecer una educación inclusiva, porque se ocupa de reducir al
máximo la desigualdad del acceso a las oportunidades e intenta evitar los
distintos tipos de discriminación.
Esta
perspectiva inclusiva debe extenderse también a los docentes. La inclusión
tiene que ver con la mejora de la participación de todos los actores que forman
parte de la comunidad escolar, está dirigida a un conjunto de elementos que
componen un centro educativo, con la intención de generar una educación para
todos (Booth y Ainscow, 2004, citados en Del Río-Galván, 2025).
Cuando
la estructura organizacional genera barreras que impiden a los maestros acceder
a capacitación, material didáctico oportuno, comunicación efectiva o
reconocimiento profesional, se está vulnerando el principio de inclusión y
equidad que debe regir en las instituciones educativas. Como plantea Del
Río-Galván (2025), se pretende que los principales actores del contexto
educativo —autoridades, docentes, padres de familia, tutores, alumnos— actúen
para reducir las barreras en la participación de cualquier aprendiente, y
ayudar a que los centros respondan mejor a la diversidad.
Sin
embargo, cuando no se está ejerciendo el derecho a condiciones laborales que
permitan una enseñanza de calidad, donde todos los maestros, sin distinción,
puedan desarrollarse plenamente y ejercer su profesión en condiciones dignas,
es posible observar la existencia de un problema social que impide el
despliegue óptimo de las situaciones de aprendizaje. Una de esas complicaciones
sociales son los problemas organizacionales que impactan directamente en la
capacidad del maestro para generar aprendizajes significativos.
Del
Río-Galván (2025) concluye que desde el ambiente preescolar se espera que los
niños tengan un comportamiento con disposición para aprender, que piensen, se
expresen por distintos medios, propongan, distingan, expliquen, cuestionen,
comparen, trabajen en colaboración, y manifiesten actitudes favorables hacia el
trabajo y la convivencia (SEP, 2024). De manera análoga, desde el ambiente
organizacional del preescolar se debe esperar que los maestros cuenten con
condiciones que les permitan enseñar efectivamente, colaborar profesionalmente,
acceder a recursos adecuados y desarrollarse continuamente.
Metodología
Definición
de parámetros y enfoque cualitativo
Un
parámetro es un dato que es tomado como necesario para analizar o valorar una
situación. La presente investigación está basada en un estudio cualitativo,
inspirado en el enfoque de valoración social propuesto por Del Río-Galván
(2025), en el cual se analizaron las respuestas de maestros del nivel
preescolar para dar respuesta a la pregunta de investigación:
¿Cómo
afecta la estructura organizacional de la escuela actual el trabajo del
maestro?
Del
Río-Galván (2025) plantea que el psicólogo o especialista en el tema es el
encargado de elaborar el instrumento para valorar socialmente la conducta,
requiriendo como primer punto definir el comportamiento, después elaborar y
aplicar una entrevista dirigida a quienes interactúan en las circunstancias
específicas donde se presenta la conducta, a fin de analizar las opiniones
expresadas y recurrir a otras estrategias adecuadas para así identificar la
existencia, o no, de un problema social.
Siguiendo
esta lógica metodológica, en esta investigación se definieron primero los
problemas organizacionales a estudiar (capacitación, recursos, comunicación,
relaciones), se elaboraron y aplicaron entrevistas dirigidas a los maestros que
interactúan en el contexto escolar, y se analizaron sus opiniones para
identificar la existencia de problemas sociales en la estructura
organizacional.
Preguntas de investigación
Hay
condiciones que ayudan o inhiben el trabajo de los profesores en el aula. Se
planteó un estudio comparativo entre profesores de escuelas privadas y
públicas, buscando responder a las siguientes preguntas:
a)
¿Qué es lo que le facilita el trabajo? b) Y pensando en esta escuela donde
trabaja ahora, ¿qué es lo que le dificulta el trabajo? c) Ahora bien, quiero
que piense en las personas que tienen éxito en su escuela. No quiero que me
diga quiénes son, pero quiero que me diga qué es lo que hacen, aunque para
usted eso que hagan no sea realmente "exitoso" o "correcto"
d) Ahora quiero que piense en las personas que no tienen éxito aquí en su
escuela. No quiero que me digan quiénes son, pero quiero que me digan qué es lo
que hacen, aunque para usted eso que hagan no sea algo que representa un
"fracaso" o algo "incorrecto"
Se
aplicaron encuestas a 24 profesores de escuelas públicas y 11 de escuelas
privadas en Irapuato, nivel preescolar.
Proceso
de análisis
Enseguida
se analizaron los datos obtenidos de las entrevistas operativas. Una vez
obtenidas las respuestas, se codificaron en una tabla por nivel educativo
(pública o privada). A partir de la información recabada, se realizó un
análisis en el cual se identificaron como patrones de respuesta aquellos
aspectos que fueron recurrentes entre las respuestas de los entrevistados.
Para
identificar los patrones de respuesta, se aplicó un filtro de clasificación de
los centros escolares en 11 categorías:
- Recursos: cuando la
respuesta se refiera a recursos materiales (libros, equipo, dinero,
materiales didácticos, etc.)
- Espacios: cuando la
respuesta se refiera a espacios físicos para trabajar (salones, salas de
juntas, canchas, etc.)
- Tiempo: cuando la
respuesta se refiera a tiempo necesario para realizar el trabajo (tiempo
de clase, tiempo para hablar con padres, tiempo para planear, etc.)
- Relaciones:
cuando la respuesta se refiera a relaciones con otras personas (colegas,
administrativos, padres, comunidad, etc.)
- Interacción:
cuando la respuesta se refiera a interactuar de manera esporádica,
continua, o en función de un evento o circunstancia con otras personas
(alumnos, directivos, colegas, padres, etc.)
- Conocimiento:
cuando la respuesta se refiera a tener conocimientos o habilidades
desarrolladas en diferentes áreas para realizar el trabajo (cursos de
capacitación, conocimiento de materiales actualizados, programas
académicos para maestros, conferencias, etc.)
- Información:
cuando la respuesta se refiera a contar con o generar información
necesaria para realizar el trabajo (datos sobre alumnos, reportes de
calificaciones, resultados de exámenes estandarizados, información sobre
eventos que se van a realizar, etc.)
- Apoyo Interno:
cuando la respuesta se refiera a contar con el apoyo de colegas o
directivos de la misma escuela cuando hay algún problema, alguna
necesidad, o alguna iniciativa
- Apoyo Externo:
cuando la respuesta se refiera a contar con el apoyo de personas que no
trabajan en la escuela cuando hay algún problema, alguna necesidad, o
alguna iniciativa (representante sindical, inspector, padres de familia,
autoridades educativas, colegas de otras escuelas, etc.)
- Toma de Decisiones:
cuando la respuesta se refiere a que alguien que no sea el maestro
necesita tomar una decisión para autorizar algo, para recurrir a alguien,
para realizar una actividad o un cambio, etc.
- Otros: cuando la
respuesta no pueda clasificarse en alguna de las 10 categorías anteriores
Como
los mismos patrones de respuesta se dan en escuelas distintas, se supuso que
son causados por las estructuras genéricas de la "escuela" como una
forma de organización que varía poco de escuela a escuela. Este supuesto es
coherente con la perspectiva de Del Río-Galván (2025), quien señala que los
problemas sociales no residen en individuos particulares sino en las
estructuras de interacción social.
Patrones
de respuesta identificados
Los
patrones encontrados por cada una de las 11 categorías previamente establecidas
fueron los siguientes:
1.
Recursos
Escuelas
Privadas:
- La calidad y disponibilidad del material
didáctico: 73%
Escuelas
Públicas:
- La disponibilidad de material didáctico:
54%
2.
Espacios
Escuelas
Privadas:
- Las dimensiones y condiciones de las
instalaciones: 45%
Escuelas
Públicas:
- Dentro del sector público no se ha
encontrado un patrón de respuesta definido
3.
Tiempo
Tanto
en las escuelas del sector público como del sector privado, no se encontró un
patrón de respuestas definido.
4.
Relaciones
Escuelas
Privadas:
- Relaciones entre los docentes: 55%
Escuelas
Públicas:
- Relaciones entre los docentes: 63%
5.
Interacción
Escuelas
Privadas:
- Comunicación entre los docentes: 55%
Escuelas
Públicas:
- Comunicación entre los docentes: 63%
6.
Conocimientos
Escuelas
Privadas:
- Oportunidades de capacitación: 72%
- Relaciones humanas: 45%
- Procesos de planeación: 40%
Escuelas
Públicas:
- Comunicación entre los docentes: 63%
7.
Información
Escuelas
Privadas:
- Divulgación de la planeación: 45%
Escuelas
Públicas:
- No hay un patrón de respuesta
8.
Apoyo interno
Escuelas
Privadas:
- Apoyo entre los docentes: 40%
Escuelas
Públicas:
- No hay un patrón de respuesta
9.
Apoyo externo
Escuelas
Privadas:
- No hay un patrón de respuesta
Escuelas
Públicas:
- No hay un patrón de respuesta
10.
Toma de decisiones
Escuelas
Privadas:
- Relaciones humanas: 40%
Escuelas
Públicas:
- No hay un patrón de respuesta
11.
Otros
Escuelas
Privadas:
- Clima: 40%
Escuelas
Públicas:
- No hay un patrón de respuesta
Caracterización
de patrones
Posteriormente
se identificaron las respuestas más comunes por categoría de las públicas y
privadas que fueron presentadas por los maestros de ese nivel. Después de haber
identificado los patrones generales en "bruto" (solo por el número de
maestros que se refirió a una categoría determinada), se caracterizó el patrón
de respuestas con las respuestas específicas dadas por los maestros.
Esto
implicó describir cuidadosamente el recurso, o el tipo de interacción, o el
conocimiento, etc., identificado previamente como patrón, basándose
exclusivamente en las respuestas dadas por los entrevistados. Esto ayudó a
poder identificar de manera muy concreta los posibles efectos estructurales que
pueden observarse en la escuela tradicional y comparar patrones comunes entre
diferentes tipos de escuelas (públicas y privadas) del nivel preescolar.
Se
identificó el tipo de efecto en función de las claves F (favorece), D
(dificulta), E (éxito) y N (no tiene éxito) asociadas al grupo de respuestas:
¿Notablemente favorece o dificulta? ¿Notablemente se asocia al éxito o a no
tener éxito? ¿O hay diferencias entre sí y cómo se relacionan?
Respuestas
representativas sobre lo que facilita el trabajo
Cuando
se les preguntó qué condiciones facilitaban su trabajo, las respuestas más
representativas en las escuelas privadas fueron:
- La calidad y disponibilidad de material
didáctico: 36.36%
- El uso y acceso a instalaciones adecuadas:
36.36%
- El trabajo en equipo: 27.27%
- El trabajo de asistentes: 18.18%
- Una buena organización: 18.18%
En
escuelas públicas la respuesta más frecuente fue: preparación y capacitación:
16.67%
Respuestas
sobre lo que dificulta el trabajo
Cuando
se les preguntó lo contrario, es decir, qué dificultaba su trabajo, las
respuestas en escuelas privadas fueron:
- El desconocimiento de técnicas didácticas
y el uso de recursos tecnológicos: 63.64%
- El clima: 36.36%
- La demora en la entrega del material
didáctico: 27.27%
En
escuelas públicas no se encontró un patrón de respuestas definido.
Respuestas
sobre el éxito
Cuando
se les preguntó qué hacía que una persona fuera considerada exitosa, las
respuestas en escuelas privadas fueron:
- Capacitación constante y actualizada:
63.64%
- Cualidades o aspectos de relaciones
humanas: 45.45%
- Maestros que velan por el bienestar de los
niños: 27.27%
- Delegación de responsabilidad y saber
enfrentar retos: 27.27%
En
escuelas públicas la respuesta fue: Búsqueda de información y actualización
constante: 20.83%
Respuestas
sobre la falta de éxito
Mientras
que lo que no hace a una persona exitosa en escuelas privadas:
- No contar con la capacitación adecuada:
45.45%
- Conformismo: 27.27%
- Relaciones interpersonales: 27.27%
En
profesores de escuelas públicas no hay un patrón de respuestas.
Resultados
Identificación
de factores causales mediante el principio de Pareto
¿Qué
factores causan estos problemas? Pareto dice que el 80% de los defectos radican
en el 20% de los procesos. Así, de forma relativamente sencilla, aparecen los
distintos elementos que participan en un fallo y se pueden identificar los
problemas realmente relevantes, que acarrean el mayor porcentaje de errores
(Wikipedia, 2011).
No se
busca que todos los maestros consideren que el aspecto tenga el mismo efecto.
Pero sí es necesario determinar si el efecto se percibe de una sola forma o de
varias. Los indicadores que resaltan son:
- La calidad y disponibilidad del material
didáctico como un recurso importante, pero con el problema de la demora en
la entrega del mismo
- La capacitación constante y actualizada
pero que no es equitativa, puesto que algunos no cuentan con ella o no
asisten a los cursos y existe "conformismo". El desconocimiento
de técnicas didácticas y el no saber usar recursos tecnológicos dificulta
su trabajo
- Cualidades o aspectos de relaciones
humanas, que bien pueden favorecer o entorpecer el trabajo de los
profesores
Preguntas
de investigación respondidas
De
aquí partiremos para resolver las siguientes preguntas:
- ¿Cuáles son los efectos de la estructura
organizacional de la escuela actual sobre el trabajo del maestro?
- ¿Cuáles parámetros son relevantes para el
diseño de una forma diferente de organizar y administrar el trabajo
educativo?
Del
Río-Galván (2025) plantea que es relevante reconocer el papel que juega la
validación social dentro de la aplicación del conocimiento, como una fase
necesaria en la identificación de problemas sociales. Lo primero es establecer
las estrategias de mejora en base a los indicadores que destacan. Es decir,
mejorar las condiciones organizacionales donde este trabajo se lleva a cabo
antes de seguir mejorando lo que puede hacer el maestro en el aula (Flores,
2010, p. 29).
Como
señalan Swieringa y Wierdsma (1995), en una organización que aprende los
procesos de aprendizaje están orientados a la resolución de problemas; dichos
procesos se inician y controlan a partir de problemas ya existentes o
previstos.
Comparación con la literatura
Dichos
indicadores son semejantes a los reportados por Dunn (2002, citado por Cantú y
Martínez 2006, p. 3), el cual clasifica las dificultades que enfrentan las
maestras principiantes en cuatro áreas:
a)
Problemas en el área académica b) Problemas organizacionales c) Problemas
sociales d) Problemas de material y tecnología
Cantú
y Martínez (2006) hacen hincapié en que aparentemente tanto los problemas de
carácter académico, organizacional y social, como los de material y tecnología
son comunes a la profesión docente, independientemente del nivel escolar y del
país al que se haga referencia.
Esta
universalidad de los problemas sugiere que no son causados por características
particulares de maestros individuales, sino por la estructura organizacional
genérica de la escuela, lo cual es coherente con la perspectiva de valoración
social: los problemas no residen en los individuos sino en las interacciones y
estructuras sociales (Del Río-Galván, 2025; Ribes, 2009).
Propuesta
de Solución
¿Qué
debemos hacer ahora para resolverlos? Del Río-Galván (2025) propone una ruta
específica para abordar problemas sociales en el contexto educativo: 1) generar
entrevistas dirigidas a quienes interactúan con quien emite el comportamiento
problemático y aplicar otras estrategias adecuadas para valorar socialmente el
problema; 2) analizar la información recabada para identificar si existe o no
un problema social; 3) participar en la solución del problema social si se
llega a reconocer su existencia, aplicando un programa de intervención que
modifique los elementos del ambiente.
Siguiendo
esta ruta metodológica, las estrategias de mejora de acuerdo con las respuestas
de los profesores entrevistados son:
a) La
capacitación y actualización de los maestros en las diferentes disciplinas b)
Capacitación en el uso de recursos tecnológicos c) Mejorar la entrega y uso
eficiente del material didáctico d) Mejorar las relaciones interpersonales
Como
plantea Del Río-Galván (2025), la psicología aplicada, como interdisciplina,
mediante la implementación de un programa de intervención, puede ser una opción
para cambiar elementos del ambiente y la conducta problemática. En este caso,
la gestión organizacional aplicada, como interdisciplina, mediante la
implementación de comunidades de aprendizaje, puede ser una opción para cambiar
elementos del ambiente organizacional y las conductas laborales problemáticas.
1.
Capacitación como modificación del ambiente organizacional
El
modelo industrial impide a los maestros y directores realizar mejor su trabajo
(Flores, 2010). La capacitación proporcionada por las instituciones no les
prepara para enfrentarse a las realidades del salón de clases (Lortie 1975,
mencionado por López en Flores y Torres, 2010, p. 94).
Toda
capacitación debe estar preparada para un cambio de actitud y de una
capacitación que permita asumir con conciencia crítica lo nuevo o rechazarlo
con fundamento (Rosales, 2001). Al ser el cambio una experiencia muy personal,
debe existir un programa que atienda de manera directa las necesidades de los
individuos y que facilite el desarrollo del personal en un proceso de
innovación (Fletcher, 2000).
Del
Río-Galván (2025) señala que el psicólogo o especialista es el encargado de
elaborar el instrumento para valorar socialmente la conducta, y posteriormente
planear y aplicar un programa de intervención para modificar aspectos del
ambiente de aprendizaje como son: recursos físicos y humanos, interacciones,
formas de organización del trabajo, nivel de complejidad de la tarea, entre
otros, de tal manera que esos cambios permitan modificar la conducta disruptiva
y desarrollar conductas alternativas como es el caso de las habilidades
sociales.
En el
contexto organizacional, esto implica que los especialistas en desarrollo
profesional y gestión educativa deben diseñar programas de capacitación que:
- Modifiquen los recursos disponibles para
el aprendizaje docente
- Transformen las interacciones entre
colegas para favorecer el aprendizaje colaborativo
- Cambien las formas de organización del
trabajo profesional
- Ajusten el nivel de complejidad de las
tareas formativas a las necesidades reales
Aprendizaje
en el ámbito laboral
El
desarrollo profesional de los profesores requiere algo más que la oferta de
cursos y talleres exige el desarrollo de hábitos de aprendizaje llevados a la
práctica diaria. El futuro de cualquier cambio depende en gran medida de las
comunidades de aprendizaje (Fullan, 2001).
El
profesor debe aprender dentro del ámbito laboral, pero las escuelas no están
diseñadas para que los profesores aprendan dentro de ellas (Hargreaves y
Fullan, 1998, citados en Flores y Torres, 2010, p. 95). El aprendizaje de los
profesores, al ser profesionales adultos, no se lleva a cabo en situaciones
escolarizadas sino dentro del ámbito laboral, donde el profesor se va a
desempeñar y requiere que se dé su aprendizaje (López en Flores y Torres, 2010,
p. 95) por medio de programas de desarrollo profesional y de las rutinas
diarias de trabajo (James, 2005) en actividades de aprendizaje de tipo
colaborativo.
La
necesidad de compartir conocimiento
Cada
maestro debe crear cada clase improvisando, sobre la base de principios o guías
muy generales (se suele usar antiguas notas personales). No existe una
descripción de la mejor práctica efectuada por buenos especialistas, como en el
caso de la cirugía (Schiefelbein, Vera, Aranda, Vargas y Corco, 1993, p. 10).
En
México, los profesores generalmente no tienen la cultura de compartir
información profesional (Kerr, 2000), por lo que se sugiere el aprendizaje en
equipo y la interacción y diseminación del conocimiento a través de redes
formales de trabajo diseñadas por la institución para formar estructuras
colaborativas por intereses y mejorar los canales de comunicación.
Los
profesores de hoy y del futuro requieren mecanismos tales como: compartir sus
aprendizajes y experiencias, recibir retroalimentación y realizar cambios en
aras de mejorar su práctica docente. Los cambios del futuro requerirán de las
comunidades de aprendizaje (Fullan, 2001).
2.
Material didáctico como recurso del ambiente
Blanco
(2008) demostró en su investigación que la dotación de recursos materiales y
humanos de las escuelas es un factor importante para explicar las diferencias
en los aprendizajes. Un problema que se vive día con día, que no parece muy
trascendental es el de la elaboración de material didáctico y de la decoración
del salón, así como la ausencia de materiales apropiados para enseñar (Cantú y
Martínez 2006, p. 6).
Pero
lo que sí queda claro, es que la falta del mismo es un factor que puede
dificultar (30% de los profesores encuestados) o facilitar (36% de los
profesores encuestados) su trabajo. Del Río-Galván (2025) identifica los
recursos físicos y humanos como uno de los elementos del entorno educativo que
deben analizarse para comprender problemas sociales en el contexto escolar.
Selección
y uso efectivo
Seleccionar
un material didáctico adecuado es clave para aprovechar su potencialidad
práctica. Al respecto, Marqués (2011) afirma: "Cuando seleccionamos
recursos educativos para utilizar en nuestra labor docente, además de su
calidad objetiva hemos de considerar en qué medida sus características
específicas están en consonancia con determinados aspectos curriculares de
nuestro contexto educativo".
Las
ventajas que aportan los materiales didácticos los hacen instrumentos
indispensables en la formación académica:
- Proporcionan información y guían el
aprendizaje
- Aportan una base concreta para el
pensamiento conceptual
- Contribuyen en el aumento de los
significados
- Desarrollan la continuidad de pensamiento
- Hacen que el aprendizaje sea más duradero
y brindan una experiencia real que estimula la actividad de los alumnos
- Proporcionan experiencias que se obtienen
fácilmente mediante diversos materiales y medios
- Evalúan conocimientos y habilidades
- Proveen entornos para la expresión y la
creación (Ogalde y Bardavid, 2007)
Criterios
de selección
Márques
(2011) considera que para que el material didáctico resulte eficaz en el logro
de unos aprendizajes, no basta con que se trate de un "buen
material", ni tampoco es necesario que sea un material de última
tecnología. Cuando seleccionamos recursos educativos para utilizar en nuestra
labor docente, además de su calidad objetiva hemos de considerar en qué medida
sus características específicas están en consonancia con determinados aspectos
curriculares del contexto educativo:
- Los objetivos educativos que se pretenden
lograr
- Los contenidos que se van a tratar
utilizando el material, que deben estar en sintonía con los contenidos de
la asignatura
- Las características de los estudiantes que
los utilizarán: capacidades, estilos cognitivos, intereses, etc.
- Las características del contexto (físico,
curricular) en donde se piensa utilizar el material didáctico
- Las estrategias didácticas que pueden diseñar considerando la utilización del materia
Las escuelas deben contar con mejor infraestructura y docentes con mayor experiencia.
Al profesor le corresponde hacer funcionar los recursos económicos
y humanos que intervienen en el proceso de aprendizaje de los alumnos, para
producir mejores resultados educativos (López en Flores y Torres, 2010, p. 94).
Sin
embargo, como plantea Del Río-Galván (2025), modificar elementos del ambiente
es responsabilidad institucional. La escuela debe garantizar que los recursos
estén disponibles de manera oportuna y adecuada, no dejando esta
responsabilidad exclusivamente al maestro individual.
3.
Comunicación y relaciones interpersonales como interacciones fundamentales
Las
relaciones interpersonales pueden derivar en que una persona sea exitosa o no.
Los resultados muestran que esta percepción sí afecta el trabajo de los
profesores. Como señala Del Río-Galván (2025), las interacciones entre las
personas que se establecen en un lugar, momento y espacio determinados son
fundamentales para comprender y atender problemas sociales.
La
manifestación de una identidad y pertenencia institucional, lo mismo que el
nivel de satisfacción en el trabajo, no están asociados directamente con la
participación de los académicos en procesos de planeación (Sevilla, Galaz y
Arcos, 2008, p. 15), pero sí con el manejo de sus relaciones a nivel personal.
Funciones
de la comunicación
La
comunicación es otro parámetro que ayudará a la nueva escuela a formar la
cultura de mantenerse informado y que la información fluya entre los
profesores, padres de familia y niños, siendo considerado este un factor de
éxito.
La
comunicación sirve a cuatro funciones principales dentro de un grupo u
organización: el control, la motivación, la expresión emocional y la
información (Robbins, 1999). Ninguna de estas funciones es más importante que
las otras. Para lograr esta comunicación es importante desarrollar esa
capacidad en los maestros y contar con los mecanismos necesarios que les
permita tener una buena comunicación con la comunidad educativa y lograr que
todos estén informados.
Los
grupos se desarrollan teniendo como base una buena comunicación. Para que los
grupos se desempeñen eficazmente, necesitan mantener alguna forma de control
sobre los miembros, estimular el rendimiento, proporcionar un medio de
expresión y tomar las decisiones (Robbins, 1999).
Papel
del director en facilitar la comunicación
La
gestión directiva implica funciones que el director debe cumplir, y entre ellas
destaca facilitar la comunicación entre los maestros, que a su vez es básica
para el trabajo en colectivo. En cuanto a esta función, se espera que el
director genere espacios de comunicación para que los profesores se reúnan y
discutan aspectos relacionados con la enseñanza y el aprendizaje de sus alumnos
y, en general, para mejorar las condiciones de desarrollo de sus escuelas
(Pesqueira en Flores y Torres, 2010, p. 128).
Del
Río-Galván (2025) señala que la función del psicólogo en el proceso de
valoración social incluye elaborar instrumentos y aplicar estrategias para
identificar problemas. De manera análoga, la función del director en el proceso
de valoración social de problemas organizacionales incluye elaborar mecanismos
y aplicar estrategias para identificar y resolver problemas de comunicación y
relaciones interpersonales.
Clima
de comunicación y compromiso
El
clima de comunicación se ha correlacionado positivamente con el compromiso con
la institución. Tromberra y Rogers (1988) probaron esta relación utilizando,
por un lado, tres variables de clima de comunicación, y por el otro, el
compromiso. Las variables consideradas fueron: participación en la toma de
decisiones, la apertura comunicativa y la adecuación de la información.
Con
esto se estableció que el estilo de comunicación de las empresas tiene un papel
determinante en la percepción de los empleados, que finalmente se ve reflejado
en el clima organizacional. Concluyeron que "la participación del personal
es uno de los elementos clave para alcanzar una buena efectividad
organizacional y una adecuada percepción de los empleados hacia su ambiente de
trabajo" (Pesqueira en Flores y Torres, 2010, p. 132).
Interacción
entre comunicación y relaciones
Las
relaciones interpersonales pueden derivar en que una persona sea considerada
exitosa o no. Los resultados muestran que esta percepción sí afecta el trabajo
de los profesores. La manifestación de una identidad y pertenencia
institucional, lo mismo que el nivel de satisfacción en el trabajo, no están
asociados directamente con la participación de los académicos en procesos de
planeación (Sevilla, Galaz y Arcos, 2008, p. 15), pero sí con el manejo de sus
relaciones a nivel personal.
Desarrollar
relaciones mutuamente agradables es una función de la interacción entre el
sistema de identidad y el sistema de necesidad (García, 1995, p. 9). La
comunicación y las relaciones interpersonales se relacionan fuertemente entre
sí creando una sinergia única. En la comunicación cada uno de nosotros es un
individuo que cree que ha encontrado la verdad y creemos que los demás
comparten nuestra misma visión, un error que puede tener serias consecuencias
interpersonales (García, 1995).
Propuesta
para una nueva organización Preescolar: Escuelas como organizaciones que
aprenden
Las
escuelas están en el negocio del aprendizaje, por lo que su misión es construir
ambientes que faciliten el aprendizaje de conocimientos, habilidades y
actitudes (Tschannen-Moran et al., 2000). Como señala Del Río-Galván (2025),
mediante la implementación de programas de intervención se pueden cambiar
elementos del ambiente; en este caso, elementos del ambiente organizacional
para favorecer el trabajo docente.
En las
instituciones de educación se tiende a usar de manera indiscriminada los
modelos de planeación, con el supuesto de que todos funcionan de igual manera
(Ruiz en Flores y Torres, 2010, p. 37), pero esto no es así. Para que las
escuelas puedan cambiar, es necesario que el aprendizaje se dé en todos los
niveles, considerando también a los profesores y los directivos (López en
Flores y Torres, 2010, p. 97), ya que se ve a las escuelas como instituciones
burocráticas que se resisten a todo tipo de cambio interno (López en Flores y
Torres, 2010, p. 89).
Problemas
del método frontal tradicional
La
escuela tradicional donde un profesor enseña a un grupo de alumnos (método
frontal de enseñanza) enfrenta una cantidad de problemas y limita la
posibilidad de ofrecer una educación de buena calidad. Obeso (2005, citado por
González en Flores y Torres p. 70) menciona que: "el incremento en la
efectividad de las organizaciones se da por una combinación de inversiones en
sistemas de información y nuevas formas de organización interna; es decir,
aquellas organizaciones con estructuras planas y simples".
Schiefelbein,
Vera, Aranda, Vargas y Corco (1993, p. 9) describen vívidamente esta
problemática:
La
mayoría de los maestros de América Latina pasaron a lo menos doce años (y
algunos hasta 18 años) sentados muy quietos en sus escritorios o bancos,
mientras su profesor les hablaba o escribía en el pizarrón, describiendo
hechos, dando definiciones y afirmaciones que tuvieron que memorizar. Cerca del
80% de los maestros ha asistido a escuelas normales o universidades pedagógicas
donde se les instruyó en el uso de metodologías de enseñanza activa y
memorizaron los pasos para su práctica o las características de los modelos
pedagógicos disponibles. Muy pocos docentes han tomado parte en un proceso
pedagógico de aprendizaje activo.
Esta
descripción ilustra cómo la estructura organizacional tradicional perpetúa
formas de trabajo que contradicen los principios del aprendizaje activo y
colaborativo.
Aprendizaje
organizativo y comunidades de aprendizaje
Generar
nuevas competencias en los miembros de una organización comporta —como dos
caras de la misma moneda— la experiencia de una actividad cualificadora o
formativa, y que el conjunto de la organización lleve a cabo proyectos
conjuntos que contribuyan a aprender. Incrementar y utilizar todo el potencial
de aprendizaje de los individuos y grupos, en un clima de aprendizaje continuo
y mejora, es propio de una organización que ha situado el aprendizaje como su
principal activo y valor.
El
aprendizaje organizativo no es la suma acumulativa de aprendizajes
individuales; tienen que darse densas redes de colaboración entre los miembros
pues, en ausencia de intercambio de experiencias e ideas, no ocurrirá (Bolívar,
2001).
Este
cambio puede darse con la conformación de las comunidades de aprendizaje. Del
Río-Galván (2025) plantea que posterior a la detección de la problemática, es
adecuado buscar una vía de solución, y propone que la psicología aplicada, como
interdisciplina, mediante la implementación de un programa de intervención, sea
una opción para cambiar elementos del ambiente.
En el
contexto organizacional, bajo el liderazgo transaccional de la dirección se
puede implementar un centro de educación preescolar en movimiento o de
aprendizaje enriquecido (Torres y Flores, 2010), en una organización que
aprende, que favorezca el trabajo en equipo de los docentes por buscar
soluciones a las problemáticas existentes, partiendo de las experiencias y
conocimientos individuales, buscando favorecer los procesos de
enseñanza-aprendizaje de los estudiantes.
Comunidades
de aprendizaje como estrategia central
El
trabajo en equipo y la comunicación constituyen actualmente un gran reto para
las instituciones educativas. Por lo tanto, se deben propiciar comunidades de
aprendizaje dirigidas que puedan enfrentar este desafío, además de hacer
conciencia en los docentes: Si no hay equipo, no hay movimiento posible hacia
la calidad (Schmelkes, 2000).
Por
medio de las comunidades de aprendizaje se impulsará el análisis reflexivo, la
superación profesional, la formación constante y la división equitativa y
consciente de los recursos disponibles, de manera que estas acciones puedan
contribuir a la mejora continua de la práctica docente que incidirá
positivamente en la calidad de la enseñanza y aprendizaje de los estudiantes
(Flores y Torres, 2010).
Del
Río-Galván (2025) señala que mediante programas de intervención se pueden
modificar elementos del ambiente y desarrollar conductas alternativas. Las
comunidades de aprendizaje funcionan precisamente como programas de
intervención organizacional que modifican elementos del ambiente laboral
docente (comunicación, capacitación, gestión de recursos) y desarrollan
conductas profesionales alternativas (colaboración, reflexión, mejora
continua).
Comunicación
organizativa en las comunidades de aprendizaje
La
información es el resultado de la comunicación que dirige el comportamiento de
los seres humanos, y la información proviene del mismo individuo, y es a partir
de ella que puede analizar y reaccionar frente a situaciones complejas. Pero al
hablar de comunicación esta no se está limitando al proceso que esto establece
involucrando a un emisor, un receptor y un mensaje, más bien se refiere al
proceso de comunicación organizativa, entendiendo como tal los intercambios que
deben existir entre las diferentes instancias de la institución que faciliten
su funcionamiento (Teixidó, 1999).
Al
implementar comunidades de aprendizaje, se busca además facilitar y mejorar la
comunicación interna de las instituciones educativas, propiciando una
comunicación horizontal y no vertical, es decir, un centro educativo donde las
autoridades estén accesibles y sean partícipes de los procesos de mejora,
manteniendo la lógica de las funciones y responsabilidades de cada persona
involucrada en los procesos administrativos y de enseñanza-aprendizaje del
aula, lo que implica a los docentes, los directivos, personal administrativo,
alumnos y padres de familia.
Del
Río-Galván (2025) enfatiza la importancia de atender la diversidad y
dificultades en el ambiente y así favorecer una educación para todos, con
mejores posibilidades y oportunidades para aprender. Las comunidades de
aprendizaje buscan precisamente esto: atender la diversidad de necesidades
profesionales de los docentes y reducir las dificultades organizacionales,
favoreciendo un ambiente de trabajo para todos, con mejores posibilidades y
oportunidades para enseñar.
Modelo propuesto: Comunidad de aprendizaje preescolar
La
propuesta organizacional se estructura en torno a los siguientes elementos:
- Diagnóstico: Valoración social de los
problemas organizacionales mediante entrevistas y otras estrategias,
similar al proceso propuesto por Del Río-Galván (2025) para identificar
problemas sociales en el aula
- Equipos de trabajo: Formación de
comunidades profesionales de aprendizaje organizadas por intereses,
necesidades o proyectos comunes
- Objetivos: Establecimiento de metas
comunes basadas en los problemas identificados mediante valoración social
- Capacitación: Desarrollo profesional
continuo en el ámbito laboral, mediante aprendizaje colaborativo y redes
formales de trabajo
- Materiales: Gestión eficiente y equitativa
de recursos didácticos, garantizando disponibilidad oportuna y calidad
adecuada
- Comunicación: Establecimiento de canales
horizontales de comunicación que faciliten el intercambio de información,
experiencias e ideas
- Redes: Creación de densas redes de
colaboración entre los miembros para el intercambio de experiencias y
conocimientos
- Evaluación: Valoración continua del
funcionamiento de las comunidades de aprendizaje y su impacto en el
trabajo docente
- Retroalimentación: Mecanismos para que los
docentes compartan aprendizajes, reciban retroalimentación y realicen
cambios para mejorar su práctica
- Liderazgo transaccional de la dirección:
El director como facilitador de espacios de comunicación, gestor de
recursos y promotor de la colaboración profesional
Este
modelo reconoce que, como señala Del Río-Galván (2025), los problemas no
residen en los individuos sino en las interacciones y el ambiente. Por tanto,
la intervención se centra en modificar la estructura organizacional para
facilitar interacciones más productivas y un ambiente más favorable para el
trabajo de conocimiento docente.
Conclusión
La
comunicación constituye un reto fundamental en toda institución, pues siguen un
modelo basado en la participación y colaboración de todos sus miembros. La
única manera de poder sumar esfuerzos y fortalecer las deficiencias para lograr
un objetivo común es por medio de una comunicación con fluidez, franqueza y
eficacia (Teixidó, 1999).
La
meta de una comunicación perfecta es inalcanzable, sin embargo, existe
evidencia que demuestra una relación positiva entre la comunicación eficaz y la
productividad del trabajador (Robbins, 1999). Del Río-Galván (2025) destaca que
la comunicación es uno de los elementos fundamentales que deben analizarse en
el ambiente educativo, y esta investigación confirma su importancia también en
el ambiente organizacional del trabajo docente.
Liderazgo
del director y comunidades de aprendizaje
El
factor más significativo para un programa exitoso de comunicación será el
liderazgo del director del centro educativo. Se sugiere que, por medio de la
implementación de comunidades de aprendizaje, conformadas por el director del
centro educativo, a partir de identificar las relaciones de unos con otros, con
el objetivo que el grupo pueda desenvolverse satisfactoriamente (Torres y Flores,
2010), se podrá sacar provecho de sus habilidades y mejorar la administración
de los recursos y la consecución de los objetivos en común.
Con la
conformación de estas comunidades será factible para el director la
identificación de liderazgo de los docentes, evidenciando si dominan en su
mayoría un liderazgo individual o colaborativo, que le permita delegar
responsabilidades frente a sus compañeros y crear un sentido de pertenencia y
compromiso para con los alumnos y la institución misma (Torres y Flores, 2010).
Valoración
social y cambio de perspectiva
Este
estudio ha aplicado el enfoque de valoración social propuesto por Del
Río-Galván (2025) para el análisis de conductas disruptivas en el aula,
adaptándolo al estudio de problemas organizacionales que afectan el trabajo
docente en el preescolar. Al igual que Del Río-Galván plantea que la conducta
disruptiva no es algo adquirido del estudiante sino un problema generado en la
interacción del ambiente escolar, esta investigación demuestra que las
dificultades en el trabajo docente no son deficiencias inherentes del maestro,
sino problemas sociales generados por la estructura organizacional industrial
que aún prevalece en las escuelas.
Del
Río-Galván (2025, p. 178) señala la importancia de "hacer un cambio en la
concepción" del problema, mirando hacia una perspectiva centrada en
quienes afecta y valoran dicha complicación. En este caso, el cambio de
concepción implica:
- Dejar de ver al maestro como el problema y
reconocer que la estructura organizacional obsoleta es lo que debe
transformarse
- Entender que los problemas
organizacionales no son psicológicos individuales, sino sociales,
valorados por quienes intervienen en la situación
- Reconocer que la solución no está en
cambiar únicamente al docente, sino en modificar elementos del ambiente
organizacional
Ruta
propuesta desde la valoración social
Como
plantea Del Río-Galván (2025), la ruta para abordar problemas sociales incluye:
1) generar instrumentos para valorar socialmente el problema; 2) analizar la
información para identificar si existe un problema social; 3) participar en la
solución mediante programas de intervención que modifiquen elementos del
ambiente.
Esta
investigación ha seguido esta ruta:
- Valoración social:
Se aplicaron entrevistas a 35 docentes de preescolar para identificar qué
facilita, qué dificulta su trabajo, y qué se asocia al éxito o fracaso
profesional
- Análisis: Se identificaron
patrones de respuesta que confirman la existencia de problemas sociales en
la estructura organizacional: deficiencias en material didáctico,
capacitación inequitativa, y problemas de comunicación y relaciones
interpersonales
- Propuesta de intervención:
Se proponen comunidades de aprendizaje como programa de intervención
organizacional que modifica elementos del ambiente (recursos,
interacciones, formas de organización del trabajo) para impactar
positivamente en el desempeño docente
Educación
inclusiva para docentes
Del
Río-Galván (2025) enfatiza que la educación inclusiva busca reducir barreras y
generar una educación para todos con mejores posibilidades y oportunidades.
Esta perspectiva inclusiva debe extenderse también a los docentes: una escuela
verdaderamente inclusiva es aquella que reduce las barreras organizacionales
que impiden a los maestros desarrollar su trabajo de conocimiento de manera
efectiva.
Cuando
la estructura organizacional genera barreras que impiden a los maestros acceder
a capacitación, materiales didácticos oportunos, comunicación efectiva o
reconocimiento profesional, se está vulnerando el principio de inclusión y
equidad que debe regir en las instituciones educativas. Las comunidades de
aprendizaje buscan eliminar estas barreras, favoreciendo un ambiente de trabajo
inclusivo donde todos los docentes, sin distinción, puedan desarrollarse
profesionalmente y ejercer su labor en condiciones dignas.
Interdisciplinariedad
y trabajo de conocimiento
Del
Río-Galván (2025) plantea que la psicología aplicada, como interdisciplina,
puede participar en la solución de problemas sociales. Esta investigación
extiende este principio: la gestión organizacional, la psicología del trabajo,
la pedagogía y otras disciplinas deben participar de manera interdisciplinar en
la solución de problemas organizacionales que afectan el trabajo docente.
El
establecer comunidades colaborativas enfocadas en el aprendizaje es una de las
estructuras organizativas con mayores posibilidades de éxito para mejorar la
práctica educativa. Como señala Bolívar (2001), el aprendizaje organizativo
requiere densas redes de colaboración; en ausencia de intercambio de
experiencias e ideas, no ocurrirá la transformación necesaria.
Reflexión
final
Para
que las organizaciones funcionen bien sus diseños no pueden quedarse estáticos,
como señala Socconini en el epígrafe de este artículo. La escuela del siglo XXI
no puede seguir operando con la estructura organizacional del siglo XVII. Es
necesario transformar radicalmente el diseño organizacional de los centros de
educación preescolar, reconociendo que:
- El trabajo docente es trabajo de
conocimiento, no trabajo industrial
- Los problemas organizacionales son
problemas sociales que requieren valoración social y solución
interdisciplinar
- La estructura debe favorecer la
comunicación horizontal, la colaboración profesional y el aprendizaje
continuo
- Las comunidades de aprendizaje representan
una alternativa viable para transformar el ambiente organizacional
Como
concluye Del Río-Galván (2025), es necesario identificar la conducta
problemática como algo generado en la interacción del ambiente, buscar una vía
de solución a través de la aplicación interdisciplinar, y mantener presente el
objetivo de responder a las necesidades de todos, atender a la diversidad y
generar un entorno propicio para que logren adquirir aprendizajes
significativos. En este caso: identificar los problemas organizacionales como
algo generado en la estructura institucional, buscar solución mediante
comunidades de aprendizaje, y mantener presente el objetivo de responder a las
necesidades de todos los docentes, atender a su diversidad y generar un entorno
propicio para que logren ejercer una enseñanza de calidad desde la educación
preescolar.
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AGRADECIMIENTOS
Este
trabajo fue desarrollado como parte de una investigación sobre mejora
organizacional en instituciones de educación preescolar en Irapuato,
Guanajuato, México.

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